Prevención, Vigilancia y Acción Inmediata
Comisión UNA SALUD
Protegiendo la Salud Animal, Humana y Ambiental
INTRODUCCIÓN
La confirmación de un caso de rabia en un felino doméstico en Pilar recuerda que la enfermedad continúa siendo un riesgo para la salud animal y humana. Su prevención y control requieren una respuesta coordinada entre los distintos actores vinculados a la salud animal, humana y ambiental, bajo el enfoque Una Salud.
La rabia es una enfermedad prevenible mediante la vacunación y otras medidas de control, pero una vez que aparecen los signos clínicos, la enfermedad presenta una letalidad muy elevada. Por eso, la vacunación de perros y gatos, la vigilancia epidemiológica y la actuación rápida ante posibles exposiciones son fundamentales.
ANTE MORDEDURA
(o Lesión sospechosa)

- Lavar la herida de inmediato: durante 15 minutos, con agua y jabón, este paso reduce significativamente el riesgo de infección. (el alcohol al 70% es aceptado como antiséptico para la desinfección de heridas luego del lavado inicial con agua y jabón. (Ref. guía educativa SafeRabies (basada en CDC y OMS)
- Consultar sin demora en un centro de salud: la evaluación médica temprana permite determinar si corresponde aplicar profilaxis post-exposición (PPE), que puede incluir vacuna antirrábica humana y, según el caso, suero.
- Informá sobre el animal involucrado: brindá toda la información disponible sobre el animal y el tipo de contacto ocurrido. Esto permite evaluar el riesgo y adoptar las medidas de vigilancia y control correspondientes según protocolos.
- No manipular murciélagos ni animales sospechosos: cualquier contacto con murciélagos (vivos o muertos) debe considerarse de riesgo.
Recomendaciones OMSA para prevenir la Rabia:

- Vacunación anual de perros y gatos desde los 3 meses.
- Vigilancia activa de murciélagos en zonas urbanas.
- Diagnóstico en laboratorios acreditados.
- Coordinación multisectorial bajo el enfoque Una Salud.
La notificación también es una herramienta de prevención.
La rabia es un evento de notificación obligatoria en Argentina, tanto en animales como en personas. La vigilancia epidemiológica permite detectar tempranamente los casos, conocer la circulación del virus y adoptar medidas de prevención y control de manera oportuna.
Por eso, ante un caso sospechoso de rabia animal, los médicos veterinarios tienen un rol fundamental: deben realizar la notificación correspondiente y activar los mecanismos de vigilancia establecidos.
Se considera sospechoso, entre otros, a un animal susceptible que presente signos clínicos compatibles con rabia, que haya generado un accidente potencialmente rábico o que haya sido mordido por un animal silvestre o confirmado para rabia.
Según la Guía para la prevención, vigilancia y control de la rabia en Argentina establece que todo caso sospechoso debe notificarse de manera inmediata y dentro de las 24 horas al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0), adelantando la comunicación por la vía más rápida a las áreas de Epidemiología y/o Zoonosis correspondientes.
La prevención de la rabia requiere el compromiso de toda la comunidad:
- Comunidad: vacunación de animales de compañía, tenencia responsable, prevención de contactos de riesgo y consulta inmediata ante una exposición.
- Médicos veterinarios: detección, evaluación y notificación oportuna de los casos sospechosos, contribuyendo a la vigilancia epidemiológica.
- Municipios y autoridades sanitarias: vigilancia, diagnóstico, control de focos, vacunación y comunicación de los riesgos a la población.
La rabia se puede prevenir. Detectar, notificar y actuar a tiempo es fundamental
para proteger la salud de los animales y de las personas.











